sábado, 16 de enero de 2010

Biografía Criolla (III de VI) Las justificaciones de la Gurisa Martínez



Por Roque Domingo Graciano


n) “Fue un relato logrado con felicidad”



- Ese crimen sucedió cuando nosotros ya habíamos regresado de Europa, en el 84. Lo seguí por los diarios. “El crimen de la traductora[1]. Sólo sé lo que salió por los diarios. Los leí minuciosamente porque estaba de reposo por mi segundo embarazo. No me cabe la menor duda de que Federico planificó, armó todo; lo cual no quiere decir que haya actuado personalmente. Es la obra de un narrador, de un avezado contador de novelas que no deja variantes libradas al azar. Fue un relato logrado “con felicidad”.

- La investigación fue muy desprolija. Los jueces y fiscales que intervinieron iban y venía. Negaban hoy lo que habían afirmado ayer o unas horas antes. El lunes metían preso a uno, lo liberaban el miércoles y lo volvían a encarcelar el viernes. Si mal no recuerdo, por el asesinato de Ailín fueron detenidas 6 ó 7 personas durante todo el proceso. Federico estuvo detenido en dos oportunidades y en la última, cerca de un año, junto con su madre y su hermano Esteban. El primero en estar detenido fue un ex alumno y pareja de Federico, un tal Daniel.

La “huida” de este flaco ilustra el despelote que fue esa causa. Este Daniel no era de la ciudad de La Plata; pertenecía a una familia de financistas ligados a los famosos exportadores de cereales (creo que son 6 firmas en toda la Argentina). Después de estar detenido una semana, fue liberado por el juez. El pobre juez había recibido varios tirones de huevos por haberlo detenido. Cuando Daniel estuvo en libertad pero aún seguía procesado, la familia lo embarcó en un avión y lo fletó a EEUU.

El juez de la causa se enteró por los periodistas que “su” procesado no estaba más en el país. Bien, ¿qué hizo el pobre diablo? En lugar de decretar su “captura internacional”, firmó una autorización para que Daniel saliera del país. ¡Autorización que “hasta ese momento” nadie había solicitado![2].

- Creo que el momento histórico que vivía la Argentina permitió la impunidad de ese crimen y también su difusión, su popularidad. Se lo leía como una telenovela. Fue un crimen mediático. Todo se juntó: un periodismo nuevo que se abría con fuerza; estructuras judiciales y policiales que crujían por vetustas y una sociedad platense que oscilaba entre la culpa por haber sido cómplice y la sed de revancha por haber sido herida.

Creo que Federico (o quien hubiera sido el asesino) sopesó esas variantes y le salió “bien”; no fue obra de la casualidad.



[1]

HABÍA DESAPARECIDO LA NOCHE DEL 9 DE JULIO

Encuentran asesinada a una mujer

La bella traductora, Ailín C. Bowles, que el lunes pasado desapareció misteriosamente de su casa en Gonnet, dejando solo a su hijo de tres años, fue encontrada en las adyacencias de la ruta 22, acribillada a puñaladas. El caso plantea un denso misterio y nadie encuentra una explicación.

Estaba separada de su marido (oficial de policía y licenciado en Letras), con quien tuvo tres hijos. Últimamente, mantenía relaciones con otro hombre.

Ambos masculinos tienen coartadas perfectas.

Una fuente policial reveló que se trataría de un típico homicidio por cuestiones pasionales.

Los exámenes habrían evidenciado que hubo dos balazos (uno en el rostro), numerosos golpes y 24 puñaladas (varias de ellas en los genitales). De esos elementos, se infiere un ensañamiento enfermizo.

Asimismo, fuentes cercanas a la investigación dejaron trascender que habría intervenido más de una persona en el crimen y que un sospechoso estaría detenido.

Pág. 25 – Crónica - Sábado 14 de julio de 1984 – La Plata – Argentina.

[2]

ASESINATO DE LA TRADUCTORA

David Bohm viajó a EE.UU. con autorización del juez

Sorpresivamente, en el vuelo de Pan American que a las 18 partió hacia Nueva York y Boston, viajó el discípulo de Federico Bird Climber.

Pág. 31 – Crónica – Martes 21 de agosto de 1984 – La Plata – Argentina.


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